Retrofuturismo: la vida que te esperaba

10:26 1 Comments


A principios del siglo XXI viviríamos hasta los 150 años, cambiaría nuestra forma de respirar, se criarían pollos gigantes para alimentar al mundo y lunas artificiales nos iluminarían de noche. Del modo más peregrino han caído en mis manos visiones del futuro pasado, supuestos (no tan lejanos, francamente) de cómo iba a ser el mundo en el año 2000. Una pertenece a la revista preconstitucional Triunfo (1969) y otra es fruto del casposismo enciclopédico de Selecciones Reader's Digest (1980). Pese a fallos garrafales como los arriba descritos, otros vaticinios se han cumplido e invito a releerlos por lo deliciosamente retrofuturista del lenguaje: desde internete ("utilización práctica doméstica e industrial de transmisión videofilar, incluida, quizá, la posibilidad de extraer información de biblioteca o de otras fuentes, y recepción instantánea de correo"); dispositivos móviles ("diminutos receptores de bolsillo, calculadores individuales"); pasando por una frase que me encanta pero no acabo de entender, aunque interpreto que se refiere a la molicie imperante ("métodos físicos inofensivos para abandonarse excesivamente"), y cómo no la cirujía plástica ("técnicas simples para obtener cambios importantes y permanentes en el dominio del aspecto físico"), además de tendencias alimentarias ("leche de vaca poliinstaurada") e incluso nueva política ("élites burguesas, meritocráticas, democráticas -nacionalistas-"). Eso sí: del ladrillazo, ni pío.

javier malaparte

Yo me entiendo y bailo solo

1 comentario:

  1. Es sencillamente genial, como ávida lectora de ciencia ficción, encontrarse con estas profecías maravillosas. Cuando encima se han cumplido, la sensación es aún más especial que descubrir un “momento teniente” o un billete en el bolsillo de un pantalón.

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