Interiorismo carpetovetónico III. Hoy: la orla de nacimiento (Avely)

16:16 1 Comments


¡Que te crees que se me iba a olvidar! Entre el suelo de sintasol y el techo de pantagruélica escayola, todo piso cañí podía albergar un sinnúmero de obstáculos decorativos... pero pocos tan ineludibles como la orla Avely del primogénito. Precedida de un eslogan lamentable: "Pon el primer jalón de este camino / regalando a tu hijito un pergamino", vendíase a puerta fría en los paritorios. A porrillo, oiga. No tenerla era como no haber nacido.
Con su abigarrada presentación, absurdamente apergaminada y en formato 42x29, se pretendía certificar el españolismo del zagal equiparándolo a ilustres ejemplos de las esencias celtibéricas. De arriba a abajo, flanquean Isabel y Fernando con cara de haber visto un judío sefardí; Colón dando por culo con las carabelas; la Rendición de Breda y Don Quijote de relleno descarado; retratos (reguleros) de Velázquez y Cervantes -hoy aparecerían un portero y un tenista de élite-;El Cid y Pizarro monitorizando al indio de la moldura inferior derecha, con ganas de crujirle por muy evangelizado que esté. En general, todo muy pomposo y hostil.
Hay que destacar que el hueco inferior del aquí expuesto es postconstitucional, ya que desde los años 50 y hasta la muerte de Franco fue ocupado por el escudo del pollo. Y veréis que lo que nunca cambió fue ese encabezamiento festoneado: Tanto monta - Los hijos de la raza, en plan, mis santos cojones. 
Para completistas, añado el texto del reverso, que eludía responsabilidades ulteriores avisando del valor puramente decorativo-carpetovetónico del documento:
Precio: 130 ptas. en este importe se incluye la comisión a nuestros Concesionarios. Este precio corresponde a la lámina solamente. Trabajo particular, de adquisición voluntaria y de utilidad exclusiva para recordatorio familiar. Avely Orlas (casa fundada en 1928).  Ayala 69, Madrid.



javier malaparte

Yo me entiendo y bailo solo

1 comentario:

  1. Yo no he nacido, pues... y por fortuna (aunque como no soy primogénito, tengo excusa). ¿Debo entender que esta imagen se corresponde al tuyo? Año 76, y todo tan... ¿rancio?

    ResponderEliminar