Pintar una obsesión: las espaldas femeninas de Hammershoi

17:19 2 Comments

Los simbolistas sucumbieron al voyerismo del danés Vilhelm Hammershøi (1864-1916) y la pálida nuca de su modelo sedente, bípeda o semisedente, que bien pudiese ser siempre la misma, y a quien espiamos en silencio por una sucesión de vestíbulos interminable sin alcanzar a ver su rostro.
Son retratos robados de una huida vana, pues ya sea que empiece en el escritorio o la pianola, acabarán indefectiblemente agolpadas en los ventanales. Tal vez todos estos cuadros, armados en un gran poliedro, nos darían la visión completa de esa mujer que reza, cavila, lee o sencillamente duerme. Pero nunca, nunca, se girarán hacia nosotros para devolvernos la mirada. ¿O tal vez sí?




















javier malaparte

Yo me entiendo y bailo solo

2 comentarios:

  1. Da la sensación de que esas mujeres son prisioneras, de que si se girasen gritarían por escaparse de esa vida. Me ha gustado mucho esta publicación...por algún motivo me han recordado a Virginia Woolf, a quien admiro mucho.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Marybel, a mi también me parecen libros sin abrir, historias por contar, y todas tristes

      Eliminar